lunes, 5 de julio de 2010

Desorden caótico.


Así somos los artistas, desordenados.
Ropa por allí, libros por allá.
Sin orden alguno que nos marque nada, ya que todo nos dice algo.
Sin sentido.

No sabemos como escapar sin maniobrar, pero tenemos nuestro pequeño hueco en la cama donde cobijarnos en esos largos días de verano de sudor y océanos.

Mi cámara está en el suelo, observando.
Tu calcetín tirado por ahí, mientras tocas con un pulgar algo que podría ser mi piel.
Tal vez.

Los artistas somos así.

Nos da igual peinarnos.
A mi me da igual peinarme, por que algún día dejarás mi pelo más alborotado.
Mi pelo, o lo que te venga en gana. No voy a discutirte, que si te cuento todo esto es para que vengas a dormir conmigo, ahora, y te dejes de tonterías.
Que los errores están para cometerlos, y para que arrepentirse, si tu calcetín está por ahí y yo con mis ganas de más, de tus brazos y ya está.

Así de desordenada soy, que no se donde te tengo pero acabaré encontrandote.


Sary

martes, 23 de marzo de 2010

Días en la carretera.

[Modelo: Víctor]

Decides coger el coche, sin saber realmente a donde quieres ir a parar.
Te guías al azar, escogiendo tu camino apostando a cara o cruz contra las señales de tráfico con una moneda.

Un 'va y viene' que marea los sentidos, el aire caliente del radiador, y el ruido del llavero de la llave de contacto, golpeteando contra el salpicadero.

¿Cuántas veces has hecho la misma prueba?
¿Por cuántos caminos distintos has pasado ya?

Cuando hace calor sacas tu mano, imitando a los anuncios, vaticinando el éxtasis del después.
En invierno...
En invierno prefieres llevar bufanda y guantes.

Una recta de 20 metros y luego una curva a la izquierda.
Otras veces el azar te hacía dar vueltas hacia la derecha sin parar, llegando al mismo punto de partida, hasta que la moneda por fin decidía que era hora de cambiar, salía cruz y te indicaba que ya podías girar hacia la izquierda.
Pero por mucho que lo intentes, todo te lleva al mismo lugar, igual que los caminos a Roma.
Y, aunque exteriormente quieras forzar a querer ir a otro lugar, inconscientemente tu gran deseo es volver a donde siempre.

Y si encuentras una salida distinta a esta locura, a esta maraña de carreteras, por muy lejos que estés, te quedará en el recuerdo para siempre, como algo "inarrancable", como algo precioso y verdaderamente frágil.


Sary

jueves, 4 de marzo de 2010

La vida me tiembla.


Es uno de esos días en los que te apetece que te regalen un oso de peluche gigante y te inviten a palomitas con mucha mantequilla.
Necesitas gritar que estás aquí, en toda tu gloria y esfervescencia, y que eres jodidamente especial.
Los romanticismos es algo que podemos dejar para luego.
Mientras yo disfruto de un rato en tu cama, tu me desnudas sin preguntar.
Igual que haces siempre al disparar.
Luego, si eso, pides un poco de amor, que yo te acojo en mi pecho y adopto tus labios.
Mucho hacemos tirando la vida por la ventana y el invierno por el balcón, que la primavera no está tan lejos.
Y a los demás ya les pueden joder, que da igual que ficha muevan.
Ya que todo está tan distante, que la cama es una isla y nuestros abrazos un salvavidas.
Y es una de esas noches en las que te apetece estar vivo.

Sary

lunes, 22 de febrero de 2010

24 horas.


Día.
La piel se quiebra entre látidos de reloj.
Tic.
A cada paso de vida, el dolor se diluye en las baldosas del suelo.
Tac.
La magia se desvanece al dejar la ventana abierta.
Noche.
Pesadillas que renacen, teniendo como protagonista tu sonrisa.
Tic.
Las esquinas aplastan la razón.
Tac.
Humo del cigarro de después.
Fin.


Sary

viernes, 29 de enero de 2010

Histericismos.



Hay que joderse.
Fuera nevando y tu aquí sentado en mi cama dejándome tirada.
Enserio, esta vida no está hecha para nosotros.

¿Estamos locos o que?
¿De verdad quieres saberlo?
Pues si, lo estamos.
Racional e irracionalmente estamos locos.

Ya ves, nevando en mi cama.
¿Te parecerá bonito?
No me gustan las pistas de hielo sobre mi almohada y menos tus ausencias prolongadas.
En las que me dejas tirada.
Tirada en medio del colchón.



Sary

lunes, 21 de diciembre de 2009

21 de Diciembre


Bienvenido invierno.

Pasa y sírvete un vaso de whisky.

Charlemos un rato, quitémonos la ropa.

Prueba chocolate caliente con churros, anda corre, ve.

He pensado que podrías desterrar a Diciembre, me cae irremediablemente mal.

También podrías hacerme el amor.

El frío sin ti, invierno, es más frío aún, insoportable diría yo.

Hazme el favor de pasar, quedarte y besarme.




Sary

domingo, 13 de diciembre de 2009

Borrones.



Era tan remoto.

Aquel sitio era tan remoto,
en una esquina de mi cabeza,
entre las 2 mantas de la cama,
que inexplicablemente nuestras voces cabían en susurros de luna llena untada en miel.

Pero dos fantasmas como tu y yo,
borraron el sonido del mar,
tu sonrisa,
su pelo...

Y no se volvió a saber más de mí.


Sary