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viernes, 20 de febrero de 2009

División de personalidades..


Os voy a contar una pequeña historia.
Trata de una chica que conocí hace unos años, aunque realmente me pareció que la conocía desde su nacimiento.
Ella se llama Sara.

Durante nuestras largas noches de insomnio, ella siempre me contó sus historias, sus penas y alegrías, sus aventuras imaginadas o tan reales que daban miedo.
Siempre decía que estaba dividida.

Dos Saras..

Contaba lo terrible que era su vida.
Ella ingenua, con apariencia fuerte, pero más débil que el cristal.

De eso se trataba.
Ellas dos. Sara.

Ahora estaba dividida.
Su yo más sensible había despreciado al corazón de hielo.

Una más fría que un témpano. Cínica. Sarcástica. Y por que no decirlo.. superior.
No odiaba, ella mataba la felicidad a hachazos.

La otra demasiado débil, demasiado tímida y asustadiza ante la vida.
Demasiado amante de las cosas pequeñas de la vida, como las nubes y el susurro del mar en febrero.

Realmente, a Sara le costaba mantenerlas juntas. Se le notaba un gran esfuerzo, un esfuerzo sobrehumano de contención.
A veces no sabía si llorar de felicidad, o reír de locura.
A veces la veías a punto de romperse, y que su herida se extendía a lo largo de su cuerpo y sus facciones. De su corazón. Y el problema de esta herida, es que no se cura con tiritas ni vendajes.

Siempre que la veo me dice: Solo soy carbón.

Esta tan desgastada, tan rota por mantenerse día a día de una pieza.
La han masacrado tanto, manipulándola, utilizándola.

Y poco a poco, su yo superior gana terreno.
Empieza a importarle todo tan poco, incluso su vida.

Y en cada insomnio nocturno la veo aguantando e imaginando mundos de colores inexistentes aun por descubrir, con tal de unir sus dos yo.

Sara. Ellas dos.





Me echaría a llorar ahora mismo si pudiera, pero hace mucho que mis llantos no se tiñen de color agua salada.
Por que debe ser que tengo un trozo de carbón como corazón.


SarY

jueves, 12 de febrero de 2009

Siempre he sido yo..

Hoy es un día especial.

Hoy tengo una cita.
Llevaba toda la semana esperándolo.

Elijo la ropa,
una falda más colorida de lo habitual,
las botas,
y esa camisa que me hace parecer algo más mayor.

Dejo la ropa en el cuelga toallas,
el maquillaje encima del armarito,
abro la ducha,
y las gotas ardientes empiezan a rozarme cada centímetro de mi cuerpo.

Salgo intentando no tropezar,
me seco con una toalla amarilla,
empiezo a vestirme.
Al acabar me seco el pelo y le paso la plancha.
“Madre mía, parezco un león” - pienso.

Me pinto los ojos,
como habitualmente hago,
y esta vez le doy un toque de color a mis sosos labios.
Rojo.

Me paseo frenética por la casa,
y acabo de nuevo en el baño.

Me paro enfrente del espejo,
me miro,
me veo,
me pienso.

“¿Qué coño estoy haciendo?
Esta no soy yo..
Maldito caparazón..
No soy tan malditamente colorida.
¡NO!”

Me cambio la ropa,
por algo más de mi estilo,

Negro,
rojo,
violeta,
un toque de blanco,
mi cascabel..

Vuelvo al baño,
Vuelvo a mirar al espejo..
Esos labios..
Esos labios..

“¡BASTA!
¡Fuera esa máscara!
¡Esta no soy yo!”

Carmín fuera..

“Ahora,
seré YO (como siempre).”





No hay más ciego, que el que no quiere ver..
Por esa regla de tres, estoy rodeada de ciegos, o quizás de idiotas..


SarY

jueves, 6 de noviembre de 2008

Hay caras, y caras..

No, no soy una maniaca paranoica..
Muchas veces, paseando por la calle, la gente se me queda mirando..
Ya, ya lo se, parezco una obsesiva, pero me preocupa con esa cara de asco o simplemente extrañada con la que me mira la gente. Me miran de arriba abajo, como inspeccionando, como si no fuera de aquí.
Es cuando mi cabeza se pregunta: ¿Cómo lo sabrán?
Bajan la cabeza y ven mi zapatilla pintada con la bandera catalana, entonces sueltan un suspiro o me miran con odio..

Acaso es mi zapatilla pintada, o mi vestuario algo oscuro, o mi cara..
Lo se perfectamente, es mi cara es la que les hace reaccionar así..
¿Qué tengo de malo?

Y es cuando me miro al espejo, y me pregunto quien soy..
¿Quién soy?
¿Todas estas células? ¿Por qué motivo me constituyen?

Y es de nuevo cuando me pregunto que como lo sabrán..
Que como saben que estoy vacía..
Que como saben que soy extraña..

La cara lo dice todo, pero no creo que yo tenga nada de malo..
..a parte de que me guste comer todo tipo de arroces con palillos chinos..





Es mejor tener como motor para seguir, el querer alcanzar, un sueño, una ilusión, a que el propio motor sea la misma realidad. [By.. Aru]




SarY